El problema de fondo
Los pagos llegan por dos vías: en caja o por transferencia, con un comprobante que alguien tiene que recibir y anotar. Sin una herramienta propia, ver el estado de cada cliente o el resumen del mes implica juntar datos a mano.
Qué estamos construyendo
- La ficha de cada cliente con sus embarcaciones: tipo, matrícula, eslora, motor y dónde está guardada.
- Cuotas mensuales y cargos por servicios puntuales.
- Cobros en caja y por transferencia, con el comprobante adjunto.
- Cuenta corriente de cada cliente y un panel con lo facturado y lo cobrado del mes.
El agente de cobranzas
Arriba del sistema sumamos un agente de IA: avisa a los clientes cuando se acerca un vencimiento, recibe el comprobante de la transferencia, lo lee y deja el pago anotado.
Un detalle de diseño que nos importa: el pago que anota el agente queda pendiente hasta que una persona lo confirma con un clic. La IA ahorra el trabajo repetitivo, y la decisión final sigue siendo de la guardería.
Preguntarle a los datos
También armamos un asistente por chat y por voz. En lugar de abrir reportes, se le pregunta: cuánto se cobró en el mes, qué clientes tienen cuotas atrasadas, cómo viene cada categoría. Las respuestas salen siempre de la base de datos, no de lo que el modelo supone.
Lo que nos llevamos
Un negocio chico puede tener herramientas tan buenas como una empresa grande si el sistema se hace sobre su operación real. Si en tu empresa los cobros dependen de acordarse de a quién avisar, contanos cómo lo resuelven hoy y te mostramos una demo en 48 horas.